El panorama que tiene la derecha asturiana ante sí es desolador. Tras las elecciones anticipadas del 25 de marzo, en las cuales el bloque conformado por Foro Asturias y Partido Popular perdió la mayoría absoluta, no faltan las muestras de disconformidades y desavenencias entre los que antaño parecían llamados a gobernar. Pero esto no siempre fue así. Hubo un momento, el año 2010, en el que parecía que la derecha podría arrebatar el gobierno asturiano a la combinación de PSOE e Izquierda Unida. Esta es la historia de cómo esa posibilidad se fue al traste, provocando una rotura del bloque conservador que hoy en día parece aún más difícil de cerrar.
La prehistoria política asturiana
El ex ministro y actual Presidente del Principado en funciones no siempre mantuvo una relación cordial con los compañeros de su anterior partido. Para quien no lo sepa, el poder en Asturias no siempre estuvo ostentado por el PSOE, de hecho el Partido Popular gobernó durante una legislatura, el periodo 1995-1999, con Sergio Marqués a la cabeza del Principado y Ovidio Sánchez como Presidente de la Junta, quien además sería senador a partir de 1996. Las diferencias de criterio del entonces Presidente con el Secretario General del Partido Popular, cargo ocupado entonces por Álvarez Cascos (al que en su propio partido se referían como General Secretario) provocaron que el primero rompiese las relaciones con el Partido Popular, fundando en 1998, mientras era aún Presidente del Principado, el partido Unión Renovadora Asturiana, el URAS, partido que giraba en torno a su persona y que aglutinaba a los desencantados del Partido Popular (¿Os suena la película?). Continuó en el Gobierno en minoría y concurrió a las elecciones de 1999 consiguiendo 3 escaños.
El Gobierno volvió a las manos del PSOE y el PP, con el anterior vicepresidente de Marqués -Ovidio Sánchez- a la cabeza como candidato a la Presidencia del Principado quedando segundo en votos, tras lo cual Sanchez fue elegido Presidente del Partido Popular en Asturias.
El traslado de la ficha de afiliación
Uno de los episodios más sonados de la guerra que comenzaba entre Cascos y el PP (y que primero sería contra el PP local, más tarde contra el regional y finalmente se ampliaría al nacional) fue el traslado de su ficha de militante desde la agrupación de Gijón a Madrid en 2005 a causa de unas declaraciones de Pilar Fernández Pardo, presidenta de la Junta Local del PP desde el año 2000, en las que atribuía responsabilidades políticas en los atentados del 11M a miembros del Gobierno de Aznar. Concretamente a Mercedes Fernández, “Cherines”, ojito derecho de Cascos, delegada del Gobierno en Asturias por entonces (y Presidenta del PP de Gijón entre 1989 y 2000, es decir, predecesora de Fernández Pardo) y que tras la pérdida del poder a manos del PSOE de Zapatero se refugió en el cargo de síndica en la Sindicatura de Cuentas del Principado de Asturias, puesto cuyo acceso la obligó a renunciar a la militancia en el Partido Popular.
Municipales de 2007, Generales de 2008 y XVI Congreso Nacional del PP
Cascos resurgió en 2007 para mostrar su apoyo a la candidatura de Esperanza Aguirre y a los candidatos municipales de Galicia. La única referencia que hizo a Asturias fue una crítica a los dirigentes regionales del PP en el periódico autonómico de más tirada, La Nueva España. Los dirigentes regionales que podemos destacar por su importancia posterior son Ovidio Sánchez, presidente del PP y en estas elecciones de nuevo candidato a presidir el Principado, Gabino de Lorenzo, alcalde de Oviedo desde el año 91 y miembro de la Junta Directiva Nacional del PP, del Comité Ejecutivo Regional y de la Junta Directiva Regional de Asturias, además de ser presidente del PP de Oviedo, y Pilar Fernández Pardo, presidenta del PP de Gijón. Por entonces, y por los acontecimientos actuales podemos decir que esa crítica no iba dirigida a ella, era Coordinadora de Organización del PP de Asturias Cristina Coto, quien también tenía un puesto de diputada desde el 2003.
En el Congreso Nacional del PP levantó algo de polvareda por una enmienda presentada a la ponencia política, donde eliminaba la consideración del PP como “partido de centro” para definirlo como una organización “inspirada en los principios liberales y el humanismo cristiano“. La contraprogramación de cuadros importantes del PP (entre los que estaba su propio Presidente, Mariano Rajoy, Javier Arenas… Y el PP de Asturias) a esa enmienda provocó un cruce de acusaciones que se sumó al revuelo creado por Esperanza Aguirre cuando todo el mundo creía que iba a presentar una lista alternativa a la de Rajoy, lo cual finalmente no sucedió.
El principio de la vuelta que no fue: el comienzo del meollo asturiano
Para saber qué comenzó a suceder hay que entender la postura del PP en Asturias. Desalojado del poder años atrás y con un candidato eterno a la Presidencia sin carisma ninguno, deciden presentar a las Elecciones Generales al alcalde de Oviedo, Gabino de Lorenzo como cabeza de lista. Y Gabino de Lorenzo es una persona que levanta pasiones y odios en Oviedo… Y más odios que pasiones fuera de la Capital. ¿El resultado? A pesar de mantener los 4 escaños de 2004 pierde en número de votos con respecto a los socialistas (en las anteriores elecciones el PP había superado al PSOE) y De Lorenzo renuncia a su acta de diputado por no haber alcanzado los objetivos propuestos.
Además, Ovidio Sánchez anuncia que no se volverá a presentar como candidato a la Presidencia del Principado tras su tercera derrota ante el PSOE de Vicente Álvarez Areces.
En 2009 comienzan los rumores sobre una posible vuelta de Cascos a la política activa. En una entrevista con la revista Época, ante la pregunta sobre su posible vuelta, contesta textualmente “Si me sacan a bailar, acepto“. Mientras tanto, Dolores de Cospedal, ya Secretaria General del PP nacional, dice que no hay ningún contacto del ex ministro con la dirección nacional para anunciar esa voluntad de vuelta. Al mismo tiempo Cherines, su gran amiga, reconoce que efectivamente Cascos está tanteando su vuelta. Comienzan a moverse grupos de afiliados del PP asturiano pidiendo la vuelta del ex ministro como candidato en las municipales de 2011.
Avanza 2009 y las muestras de apoyo por parte de la afiliación de base crecen. Empiezan a planearse actos públicos de apoyo a la vuelta de Cascos. Y entonces Gabino de Lorenzo, febrero de 2010, afirma que “Álvarez Cascos sería un buen candidato para lo que sea“. Para entonces seis diputados regionales (casi la tercera parte del grupo parlamentario del PP en la Junta), el diputado nacional Isidro Fernández Rozada y varias organizaciones de las NNGG ya apoyan públicamente el regreso de Cascos. Pero no todo sería perfecto: ¿Os acordais de la Junta Local del PP de Gijón? El enfrentamiento de Cascos con su Presidenta, Fernández Pardo, hace que en Gijón no quieran ni oír hablar acerca de la posibilidad de la candidatura. Y Cascos se deja querer, diciendo que si le quieren en primera línea deberán llamarle, mientras sigue pasando el tiempo y hasta Fraga le manifiesta su apoyo: “Sería un buen presidente para Asturias“. El regreso parece que encalla, con Cascos empeñado en recibir una llamada de Rajoy y reapareciendo en actos públicos del partido.
La carta
Las cosas cambian y el 21 de junio de 2010 Cascos envía una carta de 4 páginas a Ana Mato, Vicesecretaria general de Organización del PP, la cual se puede leer aquí. En ella expone tres puntos claves bajo su punto de vista para recuperar el Gobierno astur, el qué, el cómo y el cuándo. De ella pueden rescatarse frases como estas:
Algunos advertimos a quien correspondía, hace ya más de seis años, cuando entonces era el momento de hacerlo, sobre la necesidad de propiciar el necesario relevo, que no se produjo. La continuidad de este equipo en 2007 condujo al PP de Asturias a un nuevo fracaso y contribuyó a certificar su agotamiento, por lo que hoy no deberían de subsistir dudas acerca de la ineludible necesidad de comparecer a las elecciones de 2011 con una nueva candidatura colectiva del PP de Asturias, formada por nuevos equipos (dirección y candidaturas)
A la vista de estos datos podemos concluir fundadamente que el problema que arrastra el actual PP de Asturias, ante el reto de las elecciones autonómicas de 2011, es estructural y profundo, no circunstancial y leve. Es decir, de organización y de equipos, no solo de personas; de ideas y de programas, no solo de siglas; de movilización masiva y total, no solo de meras inercias o de esfuerzos esporádicos.
Por lo tanto, el PP de Asturias necesita abandonar la rutina y hacer un esfuerzo sin precedentes para mejorar su organización y sus candidaturas.
La solución idónea para preparar con éxito las respuestas a todos los retos planteados es la celebración del Congreso Regional del PP de Asturias, antes de las próximas elecciones, para armonizar democráticamente todas las decisiones que exige el compromiso de aspirar seriamente a la victoria electoral en 2011. Para bien o para mal, un Congreso Regional del PP de Asturias después de las elecciones no resolvería nada, como ya sucedió en ocasiones precedentes.
El Congreso Regional debería ser convocado bajo la fórmula estatutaria de voto directo de todo el censo de militantes del PP de Asturias.
Además, es la única que puede contribuir a despejar todas las incógnitas suscitadas pública y privadamente en los últimos meses, de las que quedan abundantes testimonios en los medios de comunicación.
Por todo ello, el Congreso Regional del Partido Popular se podría de convocar a finales de 2010, para su celebración en el mes de enero del próximo año.
Como todos imaginaréis, la carta cayó como una bomba. El PP regional al momento convirtió a Cascos en su enemigo número 1, a la vez que este se indignó porque en Génova hacen caso omiso a su escrito. Los dirigentes asturianos se convirtieron en un canal de críticas y reprobaciones ante a quien puede que antes estuvieran dispuestos a aceptar mientras que la posibilidad del regreso se desvanecía. El Comité Electoral asturiano rechazó la posibilidad de una candidatura casquista en un comunicado enviado a Dolores de Cospedal y Arias Cañete.
Comunicado, ilegalidades y candidatos
Fue Gabino de Lorenzo quien instó a que ese comunicado fuera redactado. Gabino de Lorenzo, no el Presidente del Comité Electoral (Iglesias Caunedo, mano derecha de Gabino) ni el Presidente del PP Asturiano, Ovidio Sánchez. En esa espiral de llamadas telefónicas, notas de prensa y órdenes se falsificó la firma de Benjamín Vilaboa, integrante del Comité Electoral, para que el comunicado contra Cascos fuese firmado unánimemente. El propio Benjamín presentó un acta notarial dando fe de estos hechos, reseñando también que no hubo ninguna reunión de dicho comité. También pide que Mariano Rajoy actúe contra el comité por la falsificación. De todas formas, el comunicado no impide la presentación de candidatura por parte de Cascos, puesto que el artículo 47 de los Estatutos del PP da el poder de decisión al Comité Electoral Nacional, no al territorial. De todas maneras se sugiere la terna de candidatos Joaquín Aréstegui, presidente del PP de Avilés, Pilar Fernández Pardo, por todos ya conocida, e Isabel Pérez Espinosa, una gijonesa que trabaja con Gabino de Lorenzo (quien a todas luces es ya el hombre fuerte del partido, por encima de Ovidio Sánchez) diputada desde el 91 hasta el 99 y concejal en el Ayuntamiento de Oviedo desde el 99, divorciada dos veces -con un hijo, Gabino, de su primer matrimonio- y una curiosa coincidencia: su segundo marido fue Agustín Iglesias Caunedo. Sí, el Presidente del Comité Electoral.
Finalmente, entre acusaciones por parte del PP de Asturias, Isabel Pérez Espinosa es proclamada candidata a la Presidencia del Principado de Asturias por el PP asturiano con el respaldo de 36 de las 78 juntas locales y por la dirección regional del partido. El 30 de ese mismo mes, el Comité Electoral Nacional, presidido por Arias Cañete, confirma la decisión.
Continuará…





