Telón

Hasta aquí hemos llegado. Esperanza Aguirre anunciaba hoy con voz entrecortada en una rueda de prensa urgente su decisión de dejar sus cargos de diputada en la Asamblea de Madrid, Presidenta de la Comunidad y, pronto, Presidenta del PP de Madrid. Las circunstancias personales (menciona varias veces a sus hijos, nietos, madre…) y su enfermedad, el cáncer del que está, en sus propias palabras durante la rueda, presuntamente curada han influído en la retirada de la primera línea de quien, estés de acuerdo en sus ideas o no, es innegablemente un animal político.

Se va Esperanza Aguirre y me deja un regustillo raro. Las políticas del PP permanecerán prácticamente igual, encarnadas en otra cara (previsiblemente la de Ignacio González) que no tendrá esa chispa, esa capacidad de crear una relación de amor-odio. Se va la maestra del control de tiempos, del titular llamativo, el centro de atención de todos los eventos

Y yo creo que acabaremos echándola de menos en el panorama político, al menos para sonreír con alguna de sus metidas de pata. Al tiempo.

Posted on by David Fernández in Nacional, Política Leave a comment

Rodea el Congreso el 25S: lo que puede pasar

Creo que a estas alturas todos sabemos más o menos de lo que va la convocatoria Rodea el Congreso (coincido plenamente con la Delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes), así que simplemente voy a citar el código penal español para saber qué podrá pasar ese día, teniendo en cuenta que el Congreso se hallará reunido en sesión plenaria. Y que cada uno saque sus propias conclusiones.

Los que, sin alzarse públicamente, invadieren con fuerza, violencia o intimidación las sedes del Congreso de los Diputados, del Senado o de una Asamblea Legislativa de Comunidad Autónoma, si están reunidos, serán castigados con la pena de prisión de tres a cinco años.

Artículo 493

Incurrirán en la pena de prisión de seis meses a un año o multa de doce a veinticuatro meses los que promuevan, dirijan o presidan manifestaciones u otra clase de reuniones ante las sedes del Congreso de los Diputados, del Senado o de una Asamblea Legislativa de Comunidad Autónoma, cuando estén reunidos, alterando su normal funcionamiento. 

Artículo 494

1. Los que, sin alzarse públicamente, portando armas u otros instrumentos peligrosos, intentaren penetrar en las sedes del Congreso de los Diputados, del Senado o de la Asamblea Legislativa de una Comunidad Autónoma, para presentar en persona o colectivamente peticiones a los mismos, incurrirán en la pena de prisión de tres a cinco años.

Artículo 495 – 1

El que injuriare gravemente a las Cortes Generales o a una Asamblea Legislativa de Comunidad Autónoma, hallándose en sesión, o a alguna de sus Comisiones en los actos públicos en que las representen, será castigado con la pena de multa de doce a dieciocho meses.

El imputado de las injurias descritas en el párrafo anterior quedará exento de pena si se dan las circunstancias previstas en el artículo 210.

Artículo 496

1. Incurrirán en la pena de prisión de seis meses a un año quienes, sin ser miembros del Congreso de los Diputados, del Senado o de una Asamblea Legislativa de Comunidad Autónoma, perturben gravemente el orden de sus sesiones.

2. Cuando la perturbación del orden de las sesiones a que se refiere el apartado anterior no sea grave, se impondrá la pena de multa de seis a doce meses.

Artículo 497

Los que emplearen fuerza, violencia, intimidación o amenaza grave para impedir a un miembro del Congreso de los Diputados, del Senado o de una Asamblea Legislativa de Comunidad Autónoma asistir a sus reuniones, o, por los mismos medios, coartaren la libre manifestación de sus opiniones o la emisión de su voto, serán castigados con la pena de prisión de tres a cinco años.

Artículo 498

Posted on by David Fernández in Nacional, Política 6 Comments

En contra de Cospedal

Acabo de ver publicado en este mismo blog un post a favor de las medidas que ha tomado María Dolores de Cospedal en Castilla-La Mancha y, realmente, no me quiero quedar sin rebatir los argumentos que expone haciéndolo además en otra entrada para que sea lo suficientemente visible.

Primero de todo, quiero separar las dos modificaciones que propone la Secretaria General del Partido Popular y Presidenta de Castilla-La Mancha: reducir el número de diputados del parlamento autonómico y eliminarles el sueldo fijo.

Las reducciones del diputados están a la orden del día y posiblemente sean aprobadas reformas similares en otras comunidades autónomas como Madrid o Galicia. El caso es que los gobiernos autonómicos están aprovechando este tipo de reducciones para implantar leyes electorales que le son altamente beneficiosas. De hecho, algo tan simple como variar el número par o impar de diputados en las circunscripciones dependiendo de si el resultado en la misma suele ser beneficioso para el partido gobernante o no puede alterar de forma indiscutible los resultados de unas elecciones. Estas reformas electorales reducen  notablemente la proporcionalidad entre los votos que reciben los partidos  y los diputados que obtienen en el parlamento, ya que no incluyen en su mayoría medidas como la supresión de las circunscripciones con el fin de que el reparto se realice en una única circunscripción del tamaño de la comunidad.

Sin embargo, lo más sorprendente de la propuesta de Cospedal es eliminar el sueldo fijo a los diputados del Parlamento. Escudándose en que los diputados deben tener una actividad privada como medio principal de vida propone eliminar estos salarios y sustituirlos por dietas compensatorias para las asistencias a los plenos. ¿Por qué no estoy de acuerdo con esta medida? Porque ni la política es un hobby a media jornada (o al menos no debería serlo) ni se trabaja solamente en los plenos y comisiones. Eliminar el salario fijo no sólo redundaría en que los diputados tendrían menos tiempo para dedicarse a representar a los ciudadanos que les han votado, sino que además, bajo mi punto de vista, fomentaría que sólo llegasen a la institución políticos que partan desde una posición económicamente desahogada (no cobrar por un trabajo es una barrera de entrada) y con posibles intereses ajenos a la función de representación. 

Tampoco quiero dejar sin valorar la afirmación final en la que se hace un llamamiento a tener una democracia sin partidos: entiendo que por tanto se rechaza tanto la existencia de los partidos políticos como el parlamentarismo. Quizás el autor sea partidario de una democracia orgánica para así no caer en la partitocracia, algo que existió en España durante unos cuantos años. Yo, desde luego, no.

Posted on by David Fernández in Nacional, Política Leave a comment

A favor de Cospedal

Últimamente he visto muchísima gente quejarse de la propuesta de María Dolores de Cospedal, Secretaria General del Partido Popular, de reducir sustancialmente el número de diputados del Parlamento de CLM y además eliminar sus sueldos fijos.

Yo quiero dar mi opinión sobre este tema. Me parece que en un momento en el que las arcas públicas de la comunidad están bajo mínimos los primeros que tienen que dar una imagen de austeridad son los propios políticos, y esto es una forma de mandar un mensaje claro a la ciudadanía. Y ya no es sólo la imagen, además esto va producir un ahorro real para el contribuyente, ya que al parecer tras esta propuesta los diputados sólo cobrarían dietas de asistencia a los plenos, de forma que se pagarían sólo los momentos en los que realmente trabajan.

A pesar de que yo no simpatizo con el Partido Popular tengo que admitir que en este tema está haciendo lo que la ciudadanía pide a voces, un recorte sobre los políticos que, tarde o temprano, deberían desaparecer para dar paso a una organización del Estado sin ningún tipo de partido permitido.

Posted on by Roberto Rodríguez in Colaboraciones, Nacional, Política 2 Comments

El 10% de IVA en el bingo es un bulo

Resulta que está circulando por todas partes la imagen de la derecha, en la que se dice que el IVA del material escolar sube a un 21% mientras que el IVA del bingo se queda en un 10%.

Sin entrar en el IVA del material escolar (no todo sube) creo que conviene aclarar que lo referido al bingo (y restos de juegos de azar) es una manipulación como tantas otras que están surgiendo últimamente.

Sólo hace falta echar un vistazo al BOE para encontrarse con una resolución de la Agencia Tributaria (página 3, sobre fondo amarillo) que dice lo siguiente:

Tributarán al tipo reducido del 10 por ciento, entre otros:
– los servicios de hostelería o restauración prestados en bares o cafeterías donde estén instaladas máquinas recreativas o de azar, así como juegos de billar, futbolín, dardos, máquinas de juegos infantiles, etc.,
– los servicios de bar y restaurante prestados en salas de bingo, casino y salas de apuestas,
– el servicio de hostelería o restauración conjuntamente con el servicio accesorio de actuación musical, baile, etc., contratado en la celebración de bodas, bautizos y otros eventos similares.

Queda claro por tanto que lo que tributa al 10% de IVA son las consumiciones que realizan los jugadores dentro de la sala: la comida y la bebida, no el juego en sí. De hecho el cartón de bingo no tiene IVA, sino que tributa un impuesto especial sobre el juego que podemos separar en dos partes: la tributación estatal, que es del 19% sobre el valor facial del cartón en el bingo tradicional y un 32% de las cuantías de los jugadores de bingo electrónico descontada la cantidad dedicada a premios (todo esto está regulado en la Ley 3/2012, de 30 de abril, de medidas tributarias urgentes, sección VI artículo 17) y la tributación autonómica (como por ejemplo la Ley 2/1992, de 30 de diciembre, del Impuesto sobre el juego del bingo, que es del Principado de Asturias y grava con un 10% el premio recibido por el jugador).

En resumidas cuentas: que siempre merece la pena contrastar este tipo de cosas antes de compartirlas, porque nunca sabes por dónde van a intentar metértela doblada. Y el desvío de esta imagen con respecto a la realidad es, sin duda alguna, considerable.

Posted on by David Fernández in Economía, Nacional 23 Comments

Los pueblos de Schrödinger

Últimamente se habla mucho de la fusión de municipios como medida para prestar unos servicios al ciudadano de forma más efectiva y con menor gasto público por parte de las Administraciones Públicas. Es un proceso que han hecho muchos de nuestros países vecinos en Europa hace ya tiempo, especialmente a partir de los años 50, tras la II Guerra Mundial.

De esta forma, nos podemos encontrar que Austria, Finlandia, Alemania o Noruega, Suecia, Dinamarca, los Países Bajos e incluso regiones como Inglaterra o Gales han disminuido de forma significativa sus divisiones municipales, llevándose a cabo la reducción en Suecia en 1952 y otra posterior en 1959, en 1974 en Noruega, en 1970 en Dinamarca, en 1971 en Bélgica, especialmente durante los años 70 en Holanda, entre 1960 y 1978 en la República Federal de Alemania y en Austria…

Y mientras esta revolución en el mapa municipal se llevaba a cabo a lo ancho y largo de Europa, en España, como de costumbre, nada ha pasado. No hemos tocado nuestro mapa municipal desde hace una barbaridad, y la progresiva descentralización política ha ido cargando las antiguas divisiones territoriales hasta tal punto que muchas de ellas no son capaces de prestar unos servicios de forma adecuada a sus ciudadanos debido a su pequeño tamaño y, por tanto, capacidad.

Nos hallamos en un punto en el que, pese a las recomendaciones del Consejo Europeo, que recomienda la supresión de aquellos ayuntamientos (la forma de gobierno del municipio) de menos de 10.400 habitantes los grandes partidos, y los no tan grandes, siguen negándose a abrir el melón de algo extremadamente necesario para la eficacia de las Administraciones Públicas locales. No en vano, de los 8.116 municipios en los que se divide España, el 84% tiene menos de 5.000 habitantes, viviendo en ellos el 12,7% de la población española.

Al mismo tiempo que en la calle se empieza a poner de moda el tema, algunos políticos han decidido tomar la vía de la desinformación para así intentar frenar un posible posicionamiento favorable a esta posibilidad por parte de un sector amplio de la población. Para ello utilizan, sobre todo, el argumento de la identidad, algo que, por el momento, ha funcionado de forma muy efectiva si hablamos de divisiones territoriales más amplias como las Comunidades Autónomas. Básicamente se insiste una y otra vez en que una fusión municipal (esto es, la unión de dos o más ayuntamientos -que, recordamos, es la forma de gobierno del municipio- para formar una administración más grande y con más recursos) conllevaría de forma inexorable la desaparición del pueblo asociado a ese ayuntamiento. Una suerte de “si se fusionan los municipios dejaremos de ser lo que somos”.

Hoy ha tomado ese mismo camino el Portavoz del BLOC en el Ayuntamiento y en la Diputación (diputaciones, otra cosa de la que no estaría nada mal hablar) de Castellón, con un tweet que parece bastante inocente pero que precisamente ahonda en este argumento expuesto:

Se podría traducir como UPyD propone la desaparición por fusión del 70% de los municipios de las comarcas de Castellón. Este verano no podremos ir al pueblo.

Sin tener en cuenta si ese porcentaje es correcto o no, es un mensaje que confunde intencionalmente ayuntamiento con pueblo. La señal de entrada al núcleo poblacional con el edificio donde se toman las decisiones. Las churras con las merinas.

Una fusión municipal no conlleva la desaparición del tradicional núcleo urbano que se asienta en ese municipio. Si se llevase a cabo no desaparecerían de un plumazo miles de pueblos, sino que desaparecerían miles de municipios, ayuntamientos. Las señales de entrada y salida del pueblo, las calles y su gente seguiría exactamente igual que antes, con la diferencia de que detrás tendrían a un ayuntamiento mucho más solvente y con más capacidad de gasto.

Y es más: actualmente ya hay gran cantidad de pueblos que no tienen ayuntamiento propio, sino que dependen de otro cercano. Es el caso por ejemplo de La Palma, Murcia, pueblo que con 4.612 habitantes depende directamente del Ayuntamiento de Cartagena. Y no, señores, no por ello La Palma deja de existir. No es un pueblo Schrödinger, que existe y no existe a la vez. Su señalización, sus colegios y sus centros públicos existen pese a que no estén gestionados por un ayuntamiento propio. Y tal y como se puede comprobar por lo que han hecho otros países no pasa nada, no es ningún drama.

Así que, señores políticos, cuando hablen de la fusión municipal, ya sea a favor o en contra, háganlo con propiedad. No confundan ayuntamiento o municipio con pueblo, porque no es lo mismo y deja en evidencia el ánimo de desinformar o la ignorancia de quien utiliza para su provecho esa confusión. Aunque cueste.

Posted on by David Fernández in Nacional, Política 5 Comments

¿Debemos replantearnos la dirección de las políticas en España?

Esta crisis está dejando una cosa en evidencia: se han hecho muchas cosas mal en España y lo estamos pagando ahora porque la crisis ha agravado las deficiencias que ya existían en el Estado, una crisis que puede que no tenga como solución reforzar el poder del Estado por diversos motivos.

El primero, el mayor problema de España es el fraude fiscal, que como afirma el informe GESTHA nos cuesta 88.000 millones de euros, y además es un fraude fiscal por avaricia (porque en otros países como Italia existe debido a la mafia), que hace que el Estado pierda miles de millones cada año, y no es un problema únicamente de que no se persiga lo suficiente sino que es un problema de mentalidad de todos, no tenemos una cultura de Estado al que damos un dinero para que nos preste un servicio, tenemos la sensación de que el Estado nos debe algo y mucha gente ve bien defraudar a Hacienda, además de que la labor de Hacienda es infame (según el informe GESTHA, mencionado anteriormente, el conjunto empresarios en España tributa menos dinero que el conjunto de los empleados, algo increíble).

Esto tiene como consecuencia que se esté asfixiando a los que sí pagan impuestos, porque España es el país de Europa donde los impuestos se nos llevan más porcentaje de nuestra renta, más que los países nórdicos, Reino Unido, etc, donde compensan unos impuestos altos con otros más bajos (por ejemplo, el IVA en Suecia es del 25%, pero su IRPF es del 24%)

Y este problema es, también, un problema de (digámoslo así) “sentimiento de desunión del país” porque uno de los requisitos esenciales si queremos un Estado de Bienestar que sea eficaz es que el pueblo lo apoye, ponemos como ejemplo el Estado de Bienestar de los países escandinavos pero la suma de población de estos Estados no llega a los 20 millones de personas, y además están unidos, porque en estos Estados no existe un nacionalismo independentista que lleve a situaciones como la de España, donde muchas Comunidades Autónomas tienen embajadas en el extranjero, unas tienen privilegios fiscales porque se reconocen sus fueros del S.XIX (País Vasco y Navarra) y otros que tienen un nivel económico similar reciben mucho menos de lo que aportan (principal reivindicación de Cataluña que por ello pide un pacto fiscal) y,  que por su falta de compromiso con el Estado, son señaladas como uno de los principales problemas.

También, no podemos negarlo, son un problema los políticos, que en España la mayoría de la gente ya los señala como culpables de la crisis porque han despilfarrado dinero público en todos los sentidos: se han hecho obras faraónicas en las que se ha habido unos sobrecostes enormes, o que directamente no se deberían haber hecho con dinero público, subvenciones absurdas, los casos de corrupción, el parasitismo en las empresas públicas y la sensación de que no buscan el bien el país sino conservar sus privilegios, lo que dio origen al 15M.

Y, por otro lado, la ineficiencia del conjunto de servicios públicos es excesiva, y esto es una de las causas por las que algunas peticiones de algunas corrientes ideológicas, que piden banca pública o que todos los servicios básicos sean públicos para que los beneficios reviertan en el Estado, son una locura. La realidad es que, en este país, casi todo lo público acaba siendo ineficaz sin prestar en el 99% de los casos mejor servicio del que prestaría siendo privado.

¿Por qué? Por el enchufismo que hay en las empresas públicas, si en una empresa pública hay beneficios casi siempre ese beneficio acaba desapareciendo en sueldos para los “amiguetes” (asesores o consejeros que son familiares o amigos de políticos en su mayoría) y en gestiones horrorosas (como ejemplo tenemos Renfe con los AVEs que se hicieron antes de saber si iban a tener uso, o los Aeropuertos sin aviones que tenemos, el sistema educativo más caro de Europa y que tiene de los peores resultados…).

Porque no nos engañemos, nuestro Estado de Bienestar es deficiente, he mencionado ya el desastre de la educación, pero es que tenemos un sistema de protección para los desempleados que se olvida de ti cuando se acaba tu prestación, unas pensiones bajas que además no vamos a poder pagar a este ritmo, un salario mínimo que duplican los países con los que nos comparamos y, para colmo, nuestra deuda crece día a día. Además de que, como también he mencionado anteriormente, somos los que más impuestos pagamos.

Por todo esto, deberíamos plantearnos si debemos seguir yendo hacia un Estado en el que paguemos más impuestos a cambio de mantener estos servicios, o si no sería mejor que la gestión de casi todas las empresas públicas se liberalizara, y se pagaran menos impuestos para dejar de ahogar a la gente y que tenga más renta disponible para consumir y emprender. De esta forma, habría más de esa competitividad que tanto pregonan en Europa y el Estado solo asumiría el déficit de lo verdaderamente esencial, los que pagan sus impuestos no se verían tan perjudicados por los que no los pagan, y la gestión de los políticos perdería importancia.

Para concluir, decir que la situación actual es insostenible, este fraude fiscal y despilfarro público es incompatible con el Estado de Bienestar, y si queremos salir de esta debemos de corregir estas cosas por una de las dos vías: o se mejora la gestión pública y reducimos (a la mitad sería suficiente) el fraude fiscal, o privatizamos y liberamos de carga al Estado dando paso a un modelo  más liberal, y con el panorama actual tenemos más motivos para decantarnos por la segunda que por la primera.

Posted on by minguet in Colaboraciones, Economía, Nacional, Política, Sociedad 3 Comments

De rescate nada, más bien golpe de salvavidas en la cabeza

Está muy de moda pedir que “nos rescaten”. Como también está muy de moda decir que son los malvados especuladores los que nos están sentenciando al abismo de deuda, que son los pérfidos mercados los que nos han defenestrado hacia un agujero de insolvencia. Asimismo, también está muy de moda utilizar el manido neoliberalismo como causa última de todos los males que el mundo padece. Es culpa del neoliberalismo que Grecia, Portugal e Irlanda cayeran al abismo, como también lo será la más que probable caída en desgracia de España.

Algunos están deseando que en este momento venga la mágica mano del BCE y del FMI a sacarnos del pozo dándonos 300.000 millones de euros para pagar nuestro pufo. Ché, que esto no es gratis. Imagínate por un momento que contraes una deuda de 300.000 euros al banco. No tienes forma humana de devolverlo, por lo que de repente entra un amigo tuyo en escena, te deja los 300.000 euros y te salva el trasero. Tú estás contentísimo de que tu amigo te haya prestado los 300.000 euros, pero de repente, te dice que vas a tener que trabajar para él. Que de cada euro que recibas, 0,80 céntimos irán a pagar tu deuda. Y que va con un interés del 7%.

Entonces, tu amigo deja de ser un amigo para convertirse en tu personal Cobrador del Frac. Tu amigo deja de ser ese tío tan majo que te ha dejado 300k euros para convertirse en ese cabrón, y maldita la gracia el día que me tuvo que dejar los 300.000 euros. Pero tú es que también tenías tela. Le decías a tus acreedores que tu deuda final era del 6, pero que no, que era del 8, ah no, que al final era del 8,9%. Entonces los que te avalaban salieron por patas, cogieron su dinero y tú no sabías por qué se iban.

Culpaste a tu socio, que te dijo que aquella inversión sería un chollo. “No, es que la herencia recibida, ya venía con deuda, no es justo”. Y decidiste apoyarte en aquellos que decían: “Los especuladores te están atacando, eres solvente y lo sabemos”. Y no, no eras solvente. Esto lo sabía la casera y por eso llamó a tu amigo para que te rescatara. Traduciendo esto a España, implica que un 30% de funcionarios se irían a las colas del antiguo INEM.  Un recorte de pensiones, un recorte de la seguridad social sin precedentes, y la extinción de empresas públicas, becas, etc. Nos convertiríamos en esclavos de la famosa Troika. Por supuesto, la mayoría absoluta de Rajoy a hacer gárgaras, y la democracia, esa que tanto agitamos, también desaparecería absolutamente.

Es mentira eso de que nadie sabe qué hacer para salir de la crisis. Lo que pasa es que aplicar las medidas que hay que aplicar –eliminación de empresas públicas superfluas, revisión de las autonomías, reforma de las diputaciones, privatización de televisiones autonómicas, supresión de pacto fiscal vasco-navarro, bajada de IRPF e impuestos indirectos, diseño de un nuevo sector productivo de la economía española, reforma de la Ley Electoral, implantación de cheque sanitario y escolar- implicarían que al PPSOE se le terminaría el chollo.

Por lo que antes de pedir un rescate, hay que ver si podemos hacer alguna reforma –de verdad- más. Como dejar quebrar alguna cajita controlada por politicastros, como procesar a los responsables de lo sucedido en Bankia, plantear el debate de la viabilidad de las Autonomías, en resumen, parecer un país serio. Aunque no lo seamos. Aunque durante años las administraciones públicas, cajas e inmobiliarias hayan bailado juntas durante toda la noche, hoy la fiesta se ha acabado, y como todas las juergas infaustas, pues ha terminado mal.

Posted on by Guillermo Gómez de Salazar in Colaboraciones, Economía, Nacional, Política Leave a comment