Economía

El hazmerreír

El presidente de Bolivia, Evo Morales.

2 en menos de un mes. 2 en menos de 5 meses de legislatura. Esta vez ha sido Bolivia la que se ha reído de España y del Ejecutivo de Mariano Rajoy.

La expropiación de la filial de Red Eléctrica por parte del gobierno de Evo Morales es una nueva muestra de que somos el hazmerreír iberoamericano (sin olvidar que ya somos objeto de chanzas por toda Europa).

Morales ha seguido el ejemplo de su homóloga argentina, Cristina Fernández, que aún tendrá que explicar cómo va a pagar el robo (sí, nada de expropiación) de YPF a Repsol.
Pero centrémonos: ¿qué supone esto para España? ¿Se puede tomar alguna medida contra Bolivia? Por cierto, con invasión cuasi militar de la sede de la compañía, como aquí se explica.

Ambos casos, por supuesto, difieren sobremanera, dado que este caso es aún más grave para los intereses de España: si Repsol YPF es estratégica para el país, esta filial de Red Eléctrica aún más, porque la pagamos todos, dado que el Estado es su mayor accionista.

Hasta el momento, la inoperancia del Gobierno ha vuelto a ponerse de manifiesto a raíz de lo ocurrido, dado que la primera reacción ha sido “estudiar” lo acontecido.

O dicho de otra forma, que Moncloa no tenía ni idea de lo que iba a pasar. Les ha pillado a contrapié por completo. Aquí no ha habido avisos, al contrario de lo ocurrido con YPF.

Es decir, otra vez a improvisar las medidas a tomar, lo que provocará que la respuesta española, casi con toda seguridad,  tenga un efecto nulo.
De la decisión de La Paz también podemos inferir que aquella patraña de la confianza internacional hacia España con Rajoy presidiendo el Consejo de Ministros ya se ha desgastado por completo. No hay respaldo internacional, hay desplantes, y ya son dos en menos de un mes.

Lo peor de todo es que esto se traduzca en una ola incipiente de nacionalizaciones de empresas con capital español. Está por ver qué ocurrirá, pero entre Bolivia y Argentina se han bastado para poner en solfa al Gobierno español, y acentuar que ya nadie respeta a Rajoy.

Mención aparte merecen aquellos que defienden la expropiación, al igual que hicieron con lo de Repsol. ¿Por qué? No alcanzo a comprender esta postura. Se me escapa qué puede llevar a alguien a apoyar que un país extranjero decida hacer suya por la vía rápida una empresa de su país. Me llamarán chauvinista, pero es que no lo concibo.

Está por ver qué pasa. Pero el Gobierno ya ha quedado retratado por lo ocurrido. No saben qué hacer. Bastante teníamos ya con que los designios de la austeridad marcada por Alemania sean los que manden en este país, con golpes mortales a la Educación y la Sanidad.

Posted on by Jesús Travieso in Economía, Internacional, Política Leave a comment

El acuerdo de Schengen y sus suspensiones

Llevamos unos cuantos días con la política internacional movidita. Por si no teníamos suficiente con el tema de las expropiaciones argentinas, hoy el acuerdo de Schengen ha querido ser el protagonista del día con dos noticias diferentes, pero ambas referidas a su suspensión.

Francia y Alemania piden que vuelvan los controles fronterizos dentro de la UE

El Gobierno suspenderá la aplicación de Schengen para la reunión del BCE en Barcelona

Voy a ser claro con mi opinión: la primera medida es nefasta, la segunda no.

Schengen puede ser considerado como uno de los pilares básicos de la Unión Europea. Es el acuerdo que nos permite pasar de país a país de la UE sin necesidad de llevar más que nuestro documento de identificación, sin necesidad de pasar por un paso fronterizo o aduana (que prácticamente, de hecho, han sido desmantelados en muchas zonas tanto de la frontera con Portugal como con Francia, y esa libre circulación hace palpable que sí que hay algo llamado Europa. Por supuesto no es algo que sólo afecte a los que viajamos a otro país por placer, sino que tiene amplias repercusiones en cosas bastante más importantes como el tráfico de mercancías y demás.

Es por ello que la medida que pide Francia y Alemania es muy negativa. Solicitan la suspensión “hasta que acabe la crisis”, algo que nadie sabe cuándo sucederá, por no añadir que no todos los países saldrán a la vez, y pone el poder nacional por encima del europeo, uno de los grandes problemas para tomar decisiones de calado que tiene la Unión actualmente, y puede resultar en una vuelta atrás permanente. 

Sin embargo, la suspensión temporal que va a aplicar el Gobierno español durante la reunión del Banco Central Europeo en Barcelona no es para nada nueva o excepcional: España aplicó esta misma medida en 2004, aquellos días de la boda entre Felipe y Letizia Ortiz, Portugal la aplicó durante la Eurocopa… Es una suspensión muy limitada en el tiempo, sólo unos días, y que tiene como finalidad aumentar una seguridad que es muy necesaria en una ciudad con unos problemas estructurales de violencia tan grandes como los que tiene la capital catalana (y a cuyos grupos dedicados a reventar el orden público podrían sumarse grupos de otros países), volviendo todo a la normalidad en muy poco tiempo.

Por ello, creo que hay que diferenciar claramente entre las dos noticias sobre Schengen que se nos presentan hoy. Una podría poner en peligro para siempre la libre circulación de europeos por los países miembros. La otra es una medida ordinaria que se ha tomado en muchas ocasiones durante los 17 años de tratado sin mayores consecuencias y sin que nos llevara a una dictadura, como gritan los voceros del apocalipsis que prefieren agitar a las masas antes que dar una información fiable.

Posted on by David Fernández in Internacional, Política Leave a comment

Con “1984″ esto no pasaría

El periodismo, como casi todo actualmente, está en una reinvención permanente. El culpable de todo esto es Internet, unido a las nuevas tecnologías que, por condición tácita, deben estar sometidas a la red de redes. Las razones son sencillas: son lo que mueve al mundo, y lo que lo moverá si no aparece algo aún mejor. Con todo esto, llegamos a la conclusión de que el periodismo está a merced de Internet de forma inevitable. Pero la aparición de WikiLeaks ha servido para que el periodismo deje de estar al servicio de la red, ya que, por primera vez, Internet le ofrece lo que llevaba tiempo buscando: material jugoso, de relevancia, y que revela los secretos que todos los gobiernos intentan esconder.

La aparición de este portal de filtraciones, como se le podría denominar, ha puesto contra las cuerdas a los poderosos, que por primera vez en muchos años sufren al periodismo, todo a través de una web sobre la que aún está el debate de si se puede incluir dentro de los cánones de la información.

Las discusiones sobre cómo se puede definir a WikiLeaks siguen surgiendo. A la vez, para decidir cuál es el cometido de su director. Julian Assange se ha definido así mismo como un activista, alguien que busca que los gobiernos no oculten nada a sus ciudadanos. Muchos le comparan con Daniel Ellsberg, aquel que publicó los Papeles del Pentágono en 1971, que marcaron un antes y un después en las filtraciones de documentos clasificados. A su vez, Assange ha criticado a los medios, de los que dice “están al servicio de los gobiernos y las empresas”. Pero esto, sin embargo, no ha sido óbice para que se sirva de grandes medios para difundir las filtraciones que él y sus compañeros obtienen. Sus problemas con la justicia sueca, con acusaciones de violación por parte de dos mujeres, es ahora mismo la mayor preocupación de Assange, que le ha llevado a estar en prisión inglesa durante una semana. Ahora, Assange está en libertad bajo fianza, sin poder abandonar su país de “exilio”, y se espera que se ponga manos a la obra con su portal.

WikiLeaks no es periodismo como tal, sino que podría considerarse como un intermediario, aún más poderoso que una fuente. La fuente nos aporta datos que luego los periodistas tenemos que contrastar; el portal de Assange nos aporta todos los datos, con la garantía de que son documentos oficiales. Es pues, una revolución dentro del mundo contemporáneo en su conjunto, ya que, por primera vez, los gobiernos están viendo el lado que nunca querrían haber visto de internet. Porque el portal ha calado hondo en la sociedad, así como Assange.

Las manifestaciones a favor del australiano y su sitio web son mayores que las agresiones. Estas últimas, por otra parte, vienen sobre todo de Estados Unidos, que ha sido la que ha sufrido la mayor filtración de la historia, cuando el 28 de noviembre apareció el famoso cablegate. Estos documentos, originados en las embajadas estadounidenses en varios países, revelan hechos que nadie se imaginaba, a la vez que confirma otros sobre las que se sospechaba, pero que los gobiernos habían sabido silenciar habilidosamente.

A los norteamericanos se han unido algunas empresas, que se han retratado ante la sociedad con su actuación, poniendo de manifiesto que boicotean a WikiLeaks porque Washington les ha presionado. PayPal ya lo admitió, y el resto parece complicado que haga algo así por simple patriotismo. De las peticiones de arresto por traición o espionaje a Assange ni hablamos. Ni por supuesto, de las voces que han pedido incluso su condena a muerte. Seguramente, muchos sueñan con el mundo que creó George Orwell en su novela ‘1984’, en la que una dictadura controlaba todo lo que se decía y modificada, pasado, presente y futuro a su antojo.

La revolución WikiLeaks ha supuesto que la gente vuelva a creer en el periodismo, en ese que muchos dicen “está dominado por otros intereses”, compartiendo las tesis de Julian Assange. Los medios se han atrevido a publicar informaciones que comprometen seriamente a la primera potencia mundial, así como a países que son aliados suyos o no, pero de los que alguna forma Estados Unidos estaba relacionada. Pero sobre todo, ayuda a que los medios vuelven a ser tenidos en estima por el público. Que esa mala imagen de que se publica siempre lo mismo, y de que la mitad no es verdad, deje de estar presente en los ciudadanos. WikiLeaks no “regala” solamente hechos que los ciudadanos deben saber, si no que permite al periodismo salir de la depresión comenzada hace algunos años.

Esto no ha hecho más que empezar. Las filtraciones, si cabe, van a ser aún más potentes. Hace pocos días se anunció la apertura de OpenLeaks, otra web que estará dedicada a la revelación de documentos secretos, fundada por un ex de WikiLeaks. Los gobiernos, sobre todo el estadounidense, se empiezan a temer lo peor: desde sus propias casas se están filtrando documentos que sacan a relucir vergüenzas importantes. Y que, como se ha demostrado, no ponen en peligro la seguridad de nadie.

Ahora sólo queda esperar a la próxima gran filtración. Los de Assange ya han anunciado que ahora van a por los bancos, pero que tienen más ases en la manga. Pero hay otro hecho claro: aún no ha habido dimisiones importantes por sus revelaciones. ¿Será capaz WikiLeaks de derribar una carrera política o profesional? No lo sabemos, pero quizá sea una cuestión de tiempo. Y será ahí cuando el portal y las grandes filtraciones lleguen a todo el mundo.

Posted on by Jesús Travieso in Internacional, Medios, Sociedad 3 Comments

La verdad siempre gana – Julian Assange

Traducción del último artículo de Julian Assange, escrito en el periódico australiano The Australian el mismo día de su detención:


En 1958 un joven Rupert Murdoch, que más tarde sería dueño y editor del periódico The News[1], escribió: “En la carrera entre el secreto y la verdad, parece inevitable que la verdad siempre gane”.

Su observación quizás reflejaba lo que su padre, Keith Murdoch, sacó a la luz un tiempo antes: las tropas australianas estaban siendo sacrificadas de forma innecesaria por los incompetentes comandantes británicos en las costas de Gallipoli. Los británicos intentaron silenciar la polémica pero no consiguieron acallar a Murdoch, cuyos esfuerzos llevaron a fin la desastrosa campaña de Gallipoli.

Casi un siglo más tarde, Wikileaks está también revelando sin temor hechos que deben hacerse públicos.

Crecí en una ciudad rural en Queensland[2], donde la gente decía lo que pensaba sin rodeos. Allí se desconfiaba de los grandes gobiernos porque se creía que podían corromperse con facilidad si no se les observaba meticulosamente. Los oscuros días de corrupción en el gobierno de Queensland, que terminaron con la investigación de Fitzgerald[3], son un testimonio de lo que pasa cuando los políticos amordazan a los medios de comunicación que intentan contar la verdad.

Ese tipo de cosas me han marcado. Wikileaks fue creada en base a esos valores fundamentales. La idea, concebida en Australia, era usar las tecnologías que ofrece internet para buscar nuevas maneras de contar la verdad.

Wikileaks ha acuñado una nueva forma de hacer periodismo: el periodismo científico. Trabajamos con otros medios de comunicación para sacar a la luz nuevas noticias, pero también para demostrar que esas noticias son reales. El periodismo científico te permite leer una noticia y a continuación hacer un clic para leer el documento original en el que esa noticia se fundamenta. De esa forma puedes juzgar por ti mismo: ¿Es esa noticia verdad? ¿Ha informado con precisión el periodista?

Las sociedades democráticas necesitan unos medios de comunicación fuertes y Wikileaks forma parte de esos medios. Ayudan a mantener un gobierno honesto. Wikileaks ha revelado algunas verdades muy duras sobre las guerras de Irak y Afganistán y sorprendentes historias acerca de la corrupción en el mundo empresarial.

Hay gente que ha dicho que estoy en contra de las guerras. Para que conste, no lo estoy. A veces las naciones deben entrar en guerra, y hay guerras que están justificadas. Pero no hay nada más incorrecto que un Gobierno mintiendo a su gente sobre esas guerras y después pidiendo a los ciudadanos que pongan sus vidas y sus impuestos en riesgo por esas mentiras. Si una guerra está justificada, contad la verdad y la gente decidirá si la apoya o no.

Si has leído alguno de los registros sobre las guerras de Afganistán o Irak, alguno de los cables filtrados de las embajadas estadounidenses o cualquiera de las historias que Wikileaks ha publicado, te habrás dado cuenta de lo importante que es para todos que los medios de comunicación puedan contar esas cosas libremente.

Wikileaks no es el único medio que ha publicado los cables de las embajadas estadounidenses. Otros medios, como el británico The Guardian, The New York Times, El País en España y Der Spiegel en Alemania han publicado los mismos documentos.

Sin embargo es Wikileaks, como coordinador de todos ellos quien ha copado los ataques más crueles y las acusaciones del Gobierno de los Estados Unidos y sus acólitos. He sido acusado de traición a la patria a pesar de que soy australiano y no estadounidense. Ha habido decenas de peticiones en los Estados Unidos para que las fuerzas especiales del país me quiten de en medio. Sarah Palin dice que debería ser “cazado como Osama Bin Laden”, un proyecto de ley de los republicanos en el Senado trata de que se me declare una amenaza internacional y que por tanto se me trate como tal. Un asesor de la oficina del Primer Ministro canadiense ha dicho en la televisión nacional que debería ser asesinado. Un bloguero estadounidense ha pedido que mi hijo de 20 años que está aquí, en Australia, sea secuestrado y torturado por una única razón: llegar a mí.

Y los australianos deberían observar sin ningún tipo de orgullo la vergonzosa demagogia de la Primera Ministra Gillard o de la Secretaria de Estado Hillary Clinton, que no han tenido ni una sola crítica para los otros medios de comunicación. Eso es porque The Guardian, The New York Times y Der Spiegel son conocidos y están asentados, mientras que Wikileaks es un medio joven y pequeño.

Estamos en desventaja. El Gobierno de Gillard[4] trata de matar al mensajero porque no quiere que la verdad sea revelada, ya que ésta incluye información sobre sus propias relaciones diplomaticas y politicas.

¿Ha habido alguna respuesta por parte del Gobierno australiano a las numerosas amenazas publicas de violencia contra mi y el resto de personas que forman Wikileaks? Uno podria llegar a pensar que el primer ministro australiano defendería a sus ciudadanos contra este tipo de cosas, pero sólo se nos ha acusado infundadamente de criminales. Se supone que el Primer Ministro y, especialmente, el Fiscal General, deben llevar a cabo sus obligaciones moral y dignamente, sin verse envueltos en la refriega. Pero tened por seguro que estos dos están actuando con el único fin de salvarse a sí mismos. No lo conseguirán.

Cada vez que Wikileaks publica la verdad acerca de abusos cometidos por agencias estadounidenses, los políticos australianos cantan a coro con el Departamento de Estado de EEUU falsedades como “¡Estáis arriesgando vidas! ¡Seguridad Nacional! ¡Las tropas estarán en peligro!”.  Dicen que no hay nada relevante en lo que Wikileaks publica. No pueden ser ambas cosas, ¿en qué quedamos?.

En ninguna de ellas. Wikileaks ha estado publicando durante cuatro años. Durante todo ese tiempo hemos cambiado gobiernos en su totalidad, no sólo una única persona, y esto, como todo el mundo sabe, ha hecho daño. Pero los Estados Unidos, con la connivencia del Gobierno Australiano, ha asesinado a miles de personas en los últimos meses.

El Secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, ha admitido en una carta enviada al Congreso de los Estados Unidos que ninguna fuente o método del servicio de inteligencia se han visto comprometidos por los documentos divulgados de la guerra de Afganistán. El Pentágono ha afirmado que no existen pruebas de que la información de Wikileaks haya causado daños en Afganistán. Fuentes de la OTAN en Kabul han asegurado a la CNN que no existe una única persona que necesite protección. El Departamento de Defensa de Australia ha dicho lo mismo. No hay tropas australianas ni fuentes afectadas por nada de lo que hemos publicado.

Pero nuestras publicaciones no son ni mucho menos insignificantes. Los cables de la diplomacia de Estados Unidos revelan algunos datos sorprendentes:

  • Los Estados Unidos han pedido a sus diplomáticos que roben material personal e información de los oficiales de Naciones Unidas y de grupos pro-derechos humanos, incluyendo el ADN, huellas digitales, escaneo de iris, números de tarjetas de crédito, contraseñas de Internet y fotografías carnet, todo ello violando los tratados internacionales. Presumiblemente, los diplomáticos de Naciones Unidas australianos también han sido objetivo de ello.
  • El Rey Abdullah de Arabia Saudí ha asegurado a oficiales estadounidenses en Jordania y el Reino de Bahréin que quiere que el programa Nuclear de Irán se detenga de cualquier modo.
  • Las investigaciones del Reino Unido en Iraq fueron manipuladas para proteger los intereses de EEUU.
  • Suecia es un miembro encubierto de la OTAN y el intercambio de datos sobre inteligencia con los Estados Unidos se produce desde el Parlamento.
  • Los Estados Unidos están trabajando duro para colocar a los presidiarios de Guantánamo en otros países. Barack Obama está de acuerdo en reunirse con el Presidente de Eslovenia sólo si acoge a un prisionero. A nuestro vecino en el Pacífico, Kiribati, le han ofrecido millones de dólares por aceptar prisioneros.

En el histórico fallo de la Corte Suprema estadounidense sobre los Papeles del Pentágono podemos leer lo siguiente: “sólo una prensa libre y sin restricciones puede exponer el engaño del Gobierno”. La tormenta que gira alrededor de Wikileaks deja en evidencia la necesidad de defender el derecho de todos los medios de comunicación a revelar la verdad.

Julian Assange, editor jefe de Wikileaks.


N.T.

[1] Periódico australiano.
[2] Estado de Australia.
[3] El juez que la llevó a cabo.
[4] El Gobierno de Australia. Gillard es la P.M.

Traducción y formateo por el equipo de laesfera.org.
Artículo original

Posted on by Equipo in Internacional 4 Comments

La sangre española

Media Europa se enfrenta por la situación actual, pero tengan razón o no, actúan mientras en nuestro territorio…

Marruecos “vacila” a España como le apetece, le toca en todos los puntos que puede e incluso nuestros representantes políticos acarician sus acciones cada vez que ellos nos arañan, las ya consabidas salidas de tono de ciertos líderes sudamericanos no obtienen ningún tipo de respuesta, en el sector económico se dice que ahora ni consumimos ni ahorramos (según el último estudio, nuestro crecimiento es de 0,0%) y nuestro sistema autonómico duplica funciones aumentando así el gasto (competencias de sanidad, por ejemplo) pero no todo es malo, hay cosas en las que destacamos y es que, nuestro paro está a la cabeza de Europa, nuestro nivel escolar es de los más bajos, los impuestos suben, la deuda aumenta (¡superando incluso a Grecia de forma global!) y, acabo de leer, que Hacienda retrasa las devoluciones del IVA debido al déficit.

La lista no tiene fondo pero aún así los sindicatos no protestan guardando sus propios intereses políticos por encima de los de los trabajadores que representan, trabajadores que hacen cola en un obsoleto Inem. El PP debate para si mismo como decir más tonterías banales, al PSOE le crecen enanos de su antiguo líder político (sumados a todo lo que tiene encima de por si) y nuestras puertas abiertas a la inmigración han dejado a miles de extranjeros sin trabajo, sin casa y con un futuro incierto en su país y en el nuestro.

¿Dónde está la sociedad española? Es triste que los jóvenes no protestemos por la situación económica de España, por un futuro sin esperanzas que nos espera a la salida de la universidad (acaba de salir en la tv que los jóvenes emancipados vuelven a casa) o porque un territorio que era nuestro sea arrasado por un país que nos pone en jaque día a día. Los millones de parados aguardan en su casa mientras el gobierno promete más ayudas (no se de donde las sacarán, no tenemos ni un duro) y, es que ahora me acuerdo de hace unos años, cuando media España salió a la calle para protestar en un momento que no era, ni de lejos, tan malo como este.

Ni GH, ni que el Barça-Madrid se juegue el lunes, ni la reforma de los apellidos, ni la visita del Papa nos van a solventar nuestros problemas, nadie puede salvo nosotros sacar esto adelante, siempre y cuando, quienes nos representan adopten las políticas necesarias para nuestro progreso, reclamemos su buen hacer y protestemos cuando las cosas no funcionan, por favor, despierta, España, despierta.

Posted on by chema in Colaboraciones, Internacional, Sociedad 1 Comment

Agüitas por aquí, agüitas por allá.

El culebrón hispano-británico del siglo (o, más bien, de los últimos tres siglos) avanza lento pero seguro. De todo lo que ha pasado, está pasando y pasará en Gibraltar podríamos escribir tomos enciclopédicos, pero la conclusión de todos ellos, el inexcusable resumen que adornaría las páginas finales de toda la bibliografía “escribible”, sería la innegable bajada de pantalones que continuamente protagoniza el Ejecutivo que preside Zapatero.

La troupe socialista que actualmente ostenta el Gobierno de España tiene la capacidad de desligar el lenguaje de los hechos: Solo así se explica que en Afganistán no haya guerra (Que se lo pregunten a los militares que se juegan allí el cocido todos los días) o que ahora el Ministro de Exteriores, M. Ángel Moratinos, como un iluminado, proclame a los cuatro vientos que “No hay aguas gibraltareñas, sólo hay aguas españolas“. Y claro, yo leo ese titular y, o me pongo a reír de forma incontrolada, o me pongo de mala hostia porque parece que todo cargo público se está riendo de nosotros impunemente.

Vamos a ver. Yo estoy de acuerdo en que Gibraltar carece de aguas territoriales. Es algo objetivo que, por mucho que los gibraltareños y británicos se empeñen en discutir, está bien clarito en el Tratado de Utrecht y no cabe discusión posible sobre el particular. Pero, si el Ministro de Exteriores lo tiene tan clarito, ¿Por qué la Guardia Civil tiene órdenes verbales de no acercarse al Peñón? ¿Por qué se la tienen que envainar cuando son sometidos al acoso constante de la Royal Navy?

Mientras estos ataques continúan y Moratinos se llena la boca hablando de aguas territoriales españolas, la imagen de debilidad que damos al exterior aumenta a pasos agigantados y la colonia se envalentona invadiendo -con intención de hacerlo permanentemente- aguas territoriales españolas para construir una macro-urbanización. Y Zapatero ni está ni se le espera, como de costumbre.

Me lo expliquen…

Posted on by David Fernández in Internacional Leave a comment