Economía

El 10% de IVA en el bingo es un bulo

Resulta que está circulando por todas partes la imagen de la derecha, en la que se dice que el IVA del material escolar sube a un 21% mientras que el IVA del bingo se queda en un 10%.

Sin entrar en el IVA del material escolar (no todo sube) creo que conviene aclarar que lo referido al bingo (y restos de juegos de azar) es una manipulación como tantas otras que están surgiendo últimamente.

Sólo hace falta echar un vistazo al BOE para encontrarse con una resolución de la Agencia Tributaria (página 3, sobre fondo amarillo) que dice lo siguiente:

Tributarán al tipo reducido del 10 por ciento, entre otros:
– los servicios de hostelería o restauración prestados en bares o cafeterías donde estén instaladas máquinas recreativas o de azar, así como juegos de billar, futbolín, dardos, máquinas de juegos infantiles, etc.,
– los servicios de bar y restaurante prestados en salas de bingo, casino y salas de apuestas,
– el servicio de hostelería o restauración conjuntamente con el servicio accesorio de actuación musical, baile, etc., contratado en la celebración de bodas, bautizos y otros eventos similares.

Queda claro por tanto que lo que tributa al 10% de IVA son las consumiciones que realizan los jugadores dentro de la sala: la comida y la bebida, no el juego en sí. De hecho el cartón de bingo no tiene IVA, sino que tributa un impuesto especial sobre el juego que podemos separar en dos partes: la tributación estatal, que es del 19% sobre el valor facial del cartón en el bingo tradicional y un 32% de las cuantías de los jugadores de bingo electrónico descontada la cantidad dedicada a premios (todo esto está regulado en la Ley 3/2012, de 30 de abril, de medidas tributarias urgentes, sección VI artículo 17) y la tributación autonómica (como por ejemplo la Ley 2/1992, de 30 de diciembre, del Impuesto sobre el juego del bingo, que es del Principado de Asturias y grava con un 10% el premio recibido por el jugador).

En resumidas cuentas: que siempre merece la pena contrastar este tipo de cosas antes de compartirlas, porque nunca sabes por dónde van a intentar metértela doblada. Y el desvío de esta imagen con respecto a la realidad es, sin duda alguna, considerable.

Posted on by David Fernández in Economía, Nacional 23 Comments

¿Debemos replantearnos la dirección de las políticas en España?

Esta crisis está dejando una cosa en evidencia: se han hecho muchas cosas mal en España y lo estamos pagando ahora porque la crisis ha agravado las deficiencias que ya existían en el Estado, una crisis que puede que no tenga como solución reforzar el poder del Estado por diversos motivos.

El primero, el mayor problema de España es el fraude fiscal, que como afirma el informe GESTHA nos cuesta 88.000 millones de euros, y además es un fraude fiscal por avaricia (porque en otros países como Italia existe debido a la mafia), que hace que el Estado pierda miles de millones cada año, y no es un problema únicamente de que no se persiga lo suficiente sino que es un problema de mentalidad de todos, no tenemos una cultura de Estado al que damos un dinero para que nos preste un servicio, tenemos la sensación de que el Estado nos debe algo y mucha gente ve bien defraudar a Hacienda, además de que la labor de Hacienda es infame (según el informe GESTHA, mencionado anteriormente, el conjunto empresarios en España tributa menos dinero que el conjunto de los empleados, algo increíble).

Esto tiene como consecuencia que se esté asfixiando a los que sí pagan impuestos, porque España es el país de Europa donde los impuestos se nos llevan más porcentaje de nuestra renta, más que los países nórdicos, Reino Unido, etc, donde compensan unos impuestos altos con otros más bajos (por ejemplo, el IVA en Suecia es del 25%, pero su IRPF es del 24%)

Y este problema es, también, un problema de (digámoslo así) “sentimiento de desunión del país” porque uno de los requisitos esenciales si queremos un Estado de Bienestar que sea eficaz es que el pueblo lo apoye, ponemos como ejemplo el Estado de Bienestar de los países escandinavos pero la suma de población de estos Estados no llega a los 20 millones de personas, y además están unidos, porque en estos Estados no existe un nacionalismo independentista que lleve a situaciones como la de España, donde muchas Comunidades Autónomas tienen embajadas en el extranjero, unas tienen privilegios fiscales porque se reconocen sus fueros del S.XIX (País Vasco y Navarra) y otros que tienen un nivel económico similar reciben mucho menos de lo que aportan (principal reivindicación de Cataluña que por ello pide un pacto fiscal) y,  que por su falta de compromiso con el Estado, son señaladas como uno de los principales problemas.

También, no podemos negarlo, son un problema los políticos, que en España la mayoría de la gente ya los señala como culpables de la crisis porque han despilfarrado dinero público en todos los sentidos: se han hecho obras faraónicas en las que se ha habido unos sobrecostes enormes, o que directamente no se deberían haber hecho con dinero público, subvenciones absurdas, los casos de corrupción, el parasitismo en las empresas públicas y la sensación de que no buscan el bien el país sino conservar sus privilegios, lo que dio origen al 15M.

Y, por otro lado, la ineficiencia del conjunto de servicios públicos es excesiva, y esto es una de las causas por las que algunas peticiones de algunas corrientes ideológicas, que piden banca pública o que todos los servicios básicos sean públicos para que los beneficios reviertan en el Estado, son una locura. La realidad es que, en este país, casi todo lo público acaba siendo ineficaz sin prestar en el 99% de los casos mejor servicio del que prestaría siendo privado.

¿Por qué? Por el enchufismo que hay en las empresas públicas, si en una empresa pública hay beneficios casi siempre ese beneficio acaba desapareciendo en sueldos para los “amiguetes” (asesores o consejeros que son familiares o amigos de políticos en su mayoría) y en gestiones horrorosas (como ejemplo tenemos Renfe con los AVEs que se hicieron antes de saber si iban a tener uso, o los Aeropuertos sin aviones que tenemos, el sistema educativo más caro de Europa y que tiene de los peores resultados…).

Porque no nos engañemos, nuestro Estado de Bienestar es deficiente, he mencionado ya el desastre de la educación, pero es que tenemos un sistema de protección para los desempleados que se olvida de ti cuando se acaba tu prestación, unas pensiones bajas que además no vamos a poder pagar a este ritmo, un salario mínimo que duplican los países con los que nos comparamos y, para colmo, nuestra deuda crece día a día. Además de que, como también he mencionado anteriormente, somos los que más impuestos pagamos.

Por todo esto, deberíamos plantearnos si debemos seguir yendo hacia un Estado en el que paguemos más impuestos a cambio de mantener estos servicios, o si no sería mejor que la gestión de casi todas las empresas públicas se liberalizara, y se pagaran menos impuestos para dejar de ahogar a la gente y que tenga más renta disponible para consumir y emprender. De esta forma, habría más de esa competitividad que tanto pregonan en Europa y el Estado solo asumiría el déficit de lo verdaderamente esencial, los que pagan sus impuestos no se verían tan perjudicados por los que no los pagan, y la gestión de los políticos perdería importancia.

Para concluir, decir que la situación actual es insostenible, este fraude fiscal y despilfarro público es incompatible con el Estado de Bienestar, y si queremos salir de esta debemos de corregir estas cosas por una de las dos vías: o se mejora la gestión pública y reducimos (a la mitad sería suficiente) el fraude fiscal, o privatizamos y liberamos de carga al Estado dando paso a un modelo  más liberal, y con el panorama actual tenemos más motivos para decantarnos por la segunda que por la primera.

Posted on by minguet in Colaboraciones, Economía, Nacional, Política, Sociedad 3 Comments

De rescate nada, más bien golpe de salvavidas en la cabeza

Está muy de moda pedir que “nos rescaten”. Como también está muy de moda decir que son los malvados especuladores los que nos están sentenciando al abismo de deuda, que son los pérfidos mercados los que nos han defenestrado hacia un agujero de insolvencia. Asimismo, también está muy de moda utilizar el manido neoliberalismo como causa última de todos los males que el mundo padece. Es culpa del neoliberalismo que Grecia, Portugal e Irlanda cayeran al abismo, como también lo será la más que probable caída en desgracia de España.

Algunos están deseando que en este momento venga la mágica mano del BCE y del FMI a sacarnos del pozo dándonos 300.000 millones de euros para pagar nuestro pufo. Ché, que esto no es gratis. Imagínate por un momento que contraes una deuda de 300.000 euros al banco. No tienes forma humana de devolverlo, por lo que de repente entra un amigo tuyo en escena, te deja los 300.000 euros y te salva el trasero. Tú estás contentísimo de que tu amigo te haya prestado los 300.000 euros, pero de repente, te dice que vas a tener que trabajar para él. Que de cada euro que recibas, 0,80 céntimos irán a pagar tu deuda. Y que va con un interés del 7%.

Entonces, tu amigo deja de ser un amigo para convertirse en tu personal Cobrador del Frac. Tu amigo deja de ser ese tío tan majo que te ha dejado 300k euros para convertirse en ese cabrón, y maldita la gracia el día que me tuvo que dejar los 300.000 euros. Pero tú es que también tenías tela. Le decías a tus acreedores que tu deuda final era del 6, pero que no, que era del 8, ah no, que al final era del 8,9%. Entonces los que te avalaban salieron por patas, cogieron su dinero y tú no sabías por qué se iban.

Culpaste a tu socio, que te dijo que aquella inversión sería un chollo. “No, es que la herencia recibida, ya venía con deuda, no es justo”. Y decidiste apoyarte en aquellos que decían: “Los especuladores te están atacando, eres solvente y lo sabemos”. Y no, no eras solvente. Esto lo sabía la casera y por eso llamó a tu amigo para que te rescatara. Traduciendo esto a España, implica que un 30% de funcionarios se irían a las colas del antiguo INEM.  Un recorte de pensiones, un recorte de la seguridad social sin precedentes, y la extinción de empresas públicas, becas, etc. Nos convertiríamos en esclavos de la famosa Troika. Por supuesto, la mayoría absoluta de Rajoy a hacer gárgaras, y la democracia, esa que tanto agitamos, también desaparecería absolutamente.

Es mentira eso de que nadie sabe qué hacer para salir de la crisis. Lo que pasa es que aplicar las medidas que hay que aplicar –eliminación de empresas públicas superfluas, revisión de las autonomías, reforma de las diputaciones, privatización de televisiones autonómicas, supresión de pacto fiscal vasco-navarro, bajada de IRPF e impuestos indirectos, diseño de un nuevo sector productivo de la economía española, reforma de la Ley Electoral, implantación de cheque sanitario y escolar- implicarían que al PPSOE se le terminaría el chollo.

Por lo que antes de pedir un rescate, hay que ver si podemos hacer alguna reforma –de verdad- más. Como dejar quebrar alguna cajita controlada por politicastros, como procesar a los responsables de lo sucedido en Bankia, plantear el debate de la viabilidad de las Autonomías, en resumen, parecer un país serio. Aunque no lo seamos. Aunque durante años las administraciones públicas, cajas e inmobiliarias hayan bailado juntas durante toda la noche, hoy la fiesta se ha acabado, y como todas las juergas infaustas, pues ha terminado mal.

Posted on by Guillermo Gómez de Salazar in Colaboraciones, Economía, Nacional, Política Leave a comment

Pues Juan Roig tiene razón: España no es un país productivo

“Esto no es un problema ni de políticos, ni de sindicatos, ni de empresarios, es a nivel global y, o pegamos un cambio y nos hacemos conscientes de que estamos por arriba de nuestro nivel de productividad, o nos van a intervenir”

Lo que quería decir es, lo he dicho muchas veces y continúo queriendo decir, que nuestro nivel de vida no corresponde a nuestro nivel de productividad

¡Menudo jaleo se ha montado por estas declaraciones de Juan Roig, presidente de Mercadona! No hace falta más que pasarse por las redes sociales para ver cómo una furiosa marabunta de gente arremetiendo contra el empresario. Malvado empresario, capitalista, señorito, los ad hominem vuelan sin centrarse en el mensaje principal. ¿Hemos, tal y como dice, vivido por encima de nuestro nivel de productividad?

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Posted on by David Fernández in Economía 2 Comments

El hazmerreír

El presidente de Bolivia, Evo Morales.

2 en menos de un mes. 2 en menos de 5 meses de legislatura. Esta vez ha sido Bolivia la que se ha reído de España y del Ejecutivo de Mariano Rajoy.

La expropiación de la filial de Red Eléctrica por parte del gobierno de Evo Morales es una nueva muestra de que somos el hazmerreír iberoamericano (sin olvidar que ya somos objeto de chanzas por toda Europa).

Morales ha seguido el ejemplo de su homóloga argentina, Cristina Fernández, que aún tendrá que explicar cómo va a pagar el robo (sí, nada de expropiación) de YPF a Repsol.
Pero centrémonos: ¿qué supone esto para España? ¿Se puede tomar alguna medida contra Bolivia? Por cierto, con invasión cuasi militar de la sede de la compañía, como aquí se explica.

Ambos casos, por supuesto, difieren sobremanera, dado que este caso es aún más grave para los intereses de España: si Repsol YPF es estratégica para el país, esta filial de Red Eléctrica aún más, porque la pagamos todos, dado que el Estado es su mayor accionista.

Hasta el momento, la inoperancia del Gobierno ha vuelto a ponerse de manifiesto a raíz de lo ocurrido, dado que la primera reacción ha sido “estudiar” lo acontecido.

O dicho de otra forma, que Moncloa no tenía ni idea de lo que iba a pasar. Les ha pillado a contrapié por completo. Aquí no ha habido avisos, al contrario de lo ocurrido con YPF.

Es decir, otra vez a improvisar las medidas a tomar, lo que provocará que la respuesta española, casi con toda seguridad,  tenga un efecto nulo.
De la decisión de La Paz también podemos inferir que aquella patraña de la confianza internacional hacia España con Rajoy presidiendo el Consejo de Ministros ya se ha desgastado por completo. No hay respaldo internacional, hay desplantes, y ya son dos en menos de un mes.

Lo peor de todo es que esto se traduzca en una ola incipiente de nacionalizaciones de empresas con capital español. Está por ver qué ocurrirá, pero entre Bolivia y Argentina se han bastado para poner en solfa al Gobierno español, y acentuar que ya nadie respeta a Rajoy.

Mención aparte merecen aquellos que defienden la expropiación, al igual que hicieron con lo de Repsol. ¿Por qué? No alcanzo a comprender esta postura. Se me escapa qué puede llevar a alguien a apoyar que un país extranjero decida hacer suya por la vía rápida una empresa de su país. Me llamarán chauvinista, pero es que no lo concibo.

Está por ver qué pasa. Pero el Gobierno ya ha quedado retratado por lo ocurrido. No saben qué hacer. Bastante teníamos ya con que los designios de la austeridad marcada por Alemania sean los que manden en este país, con golpes mortales a la Educación y la Sanidad.

Posted on by Jesús Travieso in Economía, Internacional, Política Leave a comment

¿Quién le echó el pulso a quién?

Es imposible dejar de pensar en el conflicto del Gobierno con los controladores aéreos. Uno de los hechos más graves que han acontecido en la democracia española no puede camuflarse casi dos semanas después del caos, vigente el estado de alarma decretado por el Gobierno.

Mi intención no es analizar ni la legalidad del Decreto-Ley 13/2010 que modifica las condiciones laborales de los controladores ni la del estado de alarma, aunque mucho se está escribiendo acerca del particular y no precisamente a favor.  Lo que pretendo es hacer una reflexión en voz alta sobre los aspectos que más me preocupan, hechos, actos, situaciones que, a mi juicio, ponen en peligro la integridad del Estado de Derecho.

La regulación de las condiciones de trabajo de cualquier gremio siempre ha sido complicada. La negociación entre las partes, empresa y trabajadores, es una lucha continua por la salvaguarda de intereses propios. Cuando ambos entienden que hay un bien jurídico superior al individual y ceden parcialmente en sus pretensiones, el acuerdo llega pronto si se respetan una serie de derechos mínimos para las dos partes. Si no hay acuerdo, debe intervenir un tercero, un árbitro imparcial que delimite los intereses en juego, los derechos de cada parte así como sus obligaciones.

Sin embargo cuando una de las partes es el Gobierno, las cosas cambian. El Gobierno, sirve a los intereses generales, es decir, debe velar por todo aquello que beneficia al conjunto de los españoles, que como soberanos, delegamos en los representantes políticos la capacidad ejecutiva para materializar ese interés general, con pleno respeto a la Constitución y a las leyes, artículo 9.1 Constitución Española, principio de legalidad, pilar fundamental para un Estado democrático y de Derecho. Por tanto, el lado activo de la relación jurídica o “contrato social” , que une a ciudadanos y Gobierno, lo ocupamos nosotros, la población, y el lado pasivo, el Gobierno, siempre sujeto a la ley.

¿Por qué dedico un párrafo a algo que damos por hecho? Porque con los controladores aéreos se han invertido las reglas del juego. Ellos, colectivo de trabajadores, parece que deben servir a los intereses particulares del Gobierno, intereses que desconocemos pero que intuyo están lejos de beneficiar el turismo,  la economía o la sostenibilidad medioambiental… La actuación gubernamental desde febrero deja en evidencia al poder ejecutivo, ya no sirven a los intereses generales, porque, si no, ¿Cómo explican esto?:

  • Se regulan condiciones de trabajo por Decreto-Ley, ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo con las partes. No se va al arbitraje ni se tramita como ley ordinaria que obliga a analizar por debate parlamentario el problema en cuestión. Se impone por Decreto-Ley, forma legal reservada para casos de extraordinaria y urgente necesidad que habilita al Gobierno para dictar leyes, provisionales, hasta la convalidación por el Congreso. ¿Dónde está esa extraordinaria urgencia en los Decretos de febrero? ¿Dónde está la extraordinaria urgencia y necesidad del Decreto 13/2010 que desencadenó el caos? ¿Por qué se publicó ese Decreto en un BOE extraordinario, no previsto para el viernes, en el cual se regulan las condiciones de controladores y un paquete de medidas para afrontar la crisis económica que podían esperar perfectamente hasta el jueves siguiente?
  • La previsión es la clave para el éxito de cualquier empresa. No examinaremos la gestión de AENA en el ámbito de Recursos Humanos, pero sí la previsión del Gobierno. Si sabían que el conflicto estaba peligrosamente estancado, si tenían constancia del abatimiento de la plantilla, del descontento y sensación de impotencia que asolaba a todos los controladores al verse privados de los mecanismos habituales de resolución de conflictos laborales ¿Por qué no pusieron remedio antes? Aquí es donde resurge el concepto de interés general. El Gobierno no actuó en tiempo y forma para solucionar un problema  que afectaba a todos los sectores capaces de relanzar la maltrecha economía española. No velaron por el interés de un colectivo de trabajo, que por muy buenas condiciones de trabajo que tengan, son un colectivo de trabajo cuya alta responsabilidad en el ejercicio de sus funciones no debe pasarse por alto. La imposición de condiciones laborales por ley supone un peligroso precedente en el que puede apoyarse el ejecutivo para intervenir en el régimen jurídico de otros sectores profesionales, alegando un interés general difuso.
  • La bomba explotó el viernes. Tensó tanto la cuerda el Gobierno que las consecuencias nefastas eran tan previsibles como evitables. Abusaron de su posición prevalente, porque frente al Gobierno no existen condiciones de igualdad. El gobierno tensó la cuerda sabiendo que gozaba de instrumentos para aplastar a los controladores, ¿Por qué? ¿Era necesario arrollar a unos trabajadores con el estado de alarma y persecución por sedición enervando a la opinión pública, que ignora los detalles de la negociación y condiciones de trabajo? ¿Dónde está el interés general, cuál es: demostración de fuerza ante los ciudadanos irritados o garantizar el movimiento económico inherente a las vacaciones así como el derecho de los ciudadanos a disponer de su tiempo libre?.
  • La militarización del control aéreo, tal y como se ha vendido, es la máxima expresión del totalitarismo. No ha sido un recurso frente a una situación insólita a la que no han sabido hacer frente. Ha sido la imposición de la fuerza pura y dura como medio intimidatorio a unos trabajadores. La realidad ha demostrado que los mandos militares tienen más cabeza y consideración que sus superiores ministeriales, primero, tratando a todos con humanidad como compañeros que son, y segundo, demostrando que el orden, la planificación, el equilibrio y la organización son esenciales para que un servicio público funcione de forma eficaz y eficiente. Sin querer, han dejado en ridículo la forma tan castrense  que tiene el ejecutivo para resolver problemas civiles.

El Gobierno fue quien echó un pulso a los controladores, con plena conciencia de la inferioridad de condiciones en las que se encontraban. No es aceptable de ninguna manera que sea el gobierno quien provoque una situación penosa infringiendo principios generales del derecho que sustentan el concepto de Estado democrático como son el principio de legalidad, igualdad, servicio a los intereses generales, interdicción de la arbitrariedad, seguridad jurídica y responsabilidad de los poderes públicos. Es inadmisible que uno de los poderes del Estado ignore la razón de ser de su existencia: el servicio a los ciudadanos y no a intereses particulares, propagandísticos y electorales bajo los cuales se halla el beneficio personal a través de la estructura de partidos.¿Desde cuándo un gobierno puede permitirse el lujo de ir echando pulsos a los trabajadores que hacen efectivos los servicios públicos que necesitamos los demás?.

De todo lo expuesto, sólo puedo llegar a una explicación: el abuso de poder continuado por parte del Gobierno por no actuar conforme al ordenamiento jurídico, sin sometimiento al interés general, velando exclusivamente por su imagen electoral, siempre dará lugar a la protesta más irracional por parte de quien no está dispuesto a aceptar la arbitrariedad y el despotismo impropio de un Estado de Derecho.

Posted on by Teresa Royo in Colaboraciones, Economía, Política 14 Comments

AENA: Excesiva deuda, excesiva infraestructura.


AENA está herida de muerte. La empresa pública española de Aeropuertos y Navegación Aérea, dependiente del Ministerio de Fomento, la misma que en el año 2003 obtenía un beneficio neto de 85,9 millones de euros [El País, 02/06/2004] está hoy en situación de quiebra técnica con una deuda prevista unos de 12.000 millones de euros [Cotizalia, El Mundo], lo que ha obligado al Gobierno a intentar arreglar el desaguisado privatizándola en un 49%.

El problema de AENA va mucho más allá que los sueldos o cualesquiera de las reivindicaciones de los controladores (Aunque desde el Gobierno se intente fomentar esta errónea opinión, cuidando mucho las declaraciones para que incluso pueda parecer que los Controladores cobran su sueldo de los impuestos generales del Estado y no de las tasas como realmente es) y radica en una nefasta gestión por parte de un Ministerio de Fomento que se dedica a ejecutar y a mantener obras difícilmente justificables.

Ya no son sólo los miles de millones invertidos en ampliaciones como la T1 de Barcelona, la T4 de Madrid-Barajas o la nueva T3 del Aeropuerto de Málaga, inversiones que se pueden entender por la gran cantidad de operaciones que en esos aeropuertos -de los más grandes de España junto con el de Palma- se llevan a cabo, sino toda una batería de ampliaciones, inauguraciones o mantenimientos que no tienen ningún sentido:

El Aeropuerto de Albacete ha movido 9.734 pasajeros durante el año con un total de 1.046 operaciones, en lo que representa una caída libre desde su inauguración en 2003 y posteriores años de funcionamiento (15.992 en 2005, 19.888 en 2007 y 15.262 en 2009) y actualmente sólo mantiene una línea aérea con destino Barcelona. Figura en las cuentas como un aeropuerto no rentable.

El Aeropuerto de Badajoz, el cual comparte pista y torre de control con una base militar, supera por poco los 50.000 desplazamientos y no llega a las 3.000 operaciones. Pese a ello, en los dos últimos años se han llevado a cabo varias obras de ampliación en la terminal (de 2.500 m2 a 4.400 m2), de la plataforma de aeronaves (de 16.000 m2 a una de aviación comercial de 30.000 y otra general de 5.000) y del aparcamiento (casi doblando las plazas). Durante los años 2009 y 2010 se llevaron a cabo las inauguraciones de la nueva zona de Llegadas, de la zona de Salidas y de todas las nuevas infraestructuras. En él operan dos aerolíneas: Iberia Regional -Air Nostrum- con 7 destinos y Air Europa, con 2. El aeropuerto figura como no rentable.

El Aeropuerto de Córdoba -del que ya hemos hablado- supera por muy poco los 7.000 pasajeros al año de forma marcadamente estacional, lo que le clasifica como uno de los aeropuertos con menor tráfico de pasajeros del país. Pese a que el impacto de su existencia es nulo en la ciudad, carece de vuelos regulares (De hecho, actualmente no hay ningún vuelo regular en programa) y podríamos decir que sólo se utiliza para los transplantes del Hospital Reina Sofía, en 2007 la antigua alcaldesa de Córdoba, de Izquierda Unida, actual Ministra de Medio Ambiente con el PSOE, firmó con AENA la ampliación de las instalaciones con una nueva plataforma, nueva torre de control y nuevas instalaciones generales. Figura también como no rentable.

El Aeropuerto de Logroño no llega a los 22.000 pasajeros anuales y supera por poco las 3.000 operaciones. No es rentable.

El Aeropuerto de Burgos, con menos de 30.000 pasajeros anuales y poco más de 3.000 operaciones sufrió una ampliación que comenzó en 2005 y duró unos 3 años -hasta 2008-. En ella se inauguró una nueva terminal con 2.300 metros cuadrados, un nuevo edificio multiservicios de 2.000 y una importante ampliación del campo de vuelos. Entre 2011 y 2012 se construirá una nueva torre de control de 20 metros de altura. En él sólo opera Air Nostrum, con un vuelo regular a Barcelona. Los otros dos que oferta, París-Orly y Palma de Mallorca son estacionales.

El Aeropuerto de Madrid-Cuatrovientos, próximo ya a su cierre, es el aeropuerto más antiguo de España. No es rentable, y una de las alternativas para subsanar su cierre es la apertura de otro aeródromo de similares característica en Casarrubios.

El Aeropuerto de León no llega a las 5.000 operaciones anuales ni a los 100.000 pasajeros anuales. En 2007 el Presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero, presentó la tercera ampliación del aeropuerto: Una nueva terminal de 9.6oo metros cuadrados, una plataforma de estacionamiento de 30.250 m2… Todo ello con el fin de doblar su capacidad. Las línea aérea que opera regularmente es Air Nostrum con 4 destinos durante todo el año y otros 5 durante el verano. Está previsto el desembarco de Air Europa en 2011. Figura como no rentable.

Finalmente, el Aeropuerto de Huesca-Pirineos quizá sea uno de los casos más sangrantes de todo el territorio nacional: Su tráfico de pasajeros es de 6.368 en 2010, con la friolera de 8 pasajeros durante todo el mes de Octubre. Carece de operaciones comerciales regulares y en él operan 2 compañías con 5 destinos. Está abierto a operaciones de vuelo visual desde Diciembre de 2006 y, obviamente, es un aeropuerto no rentable.

Que todas las ciudades tengan un aeropuerto a 10 minutos del centro no es viable. Y eso es algo que debería entender tanto el Ministerio de Fomento como los ciudadanos. En lugar de plantar aeropuertos como si fuesen árboles, lo más lógico sería que AENA redujese la cantidad de infraestructuras y desde el Gobierno se potenciase el transporte hasta los aeropuertos restantes por medio de tren (medio que se merece un sólo artículo para él solito, ¿A nadie se le ha ocurrido aplicar el modelo low-cost al AVE?). ¿Más incómodo? Posiblemente sí, pero el gasto se reduciría -y recordemos que ese gasto lo pagamos entre todos-.

Desde esa perspectiva, no sería descabellado cerrar inmediatamente el Aeropuerto de Huesca. ¿Para qué lo queremos si está tan cerca del de Zaragoza, que es mayor? Lo mismo con el aeropuerto de Logroño, que podría trasladarse al de Vitoria -que actualmente maneja grandes cantidades de carga y muy escasos pasajeros- o al de Pamplona, con el de Madrid-Cuatrovientos cuyo uso podría dirigirse a Barajas o Torrejón en lugar de construir un nuevo aeródromo, con el Aeropuerto de León, cuyos pasajeros podrían desplazarse a Asturias o Valladolid, Albacete, que podría moverse a Murcia… más complicado, eso sí, es el caso de Badajoz por no tener ningún aeropuerto relativamente cerca.

Exagerando mucho, incluso se podrían tocar aeropuertos como el de Jerez, cuyas operaciones, a pesar de ser “de los más grandes dentro de los pequeños” podrían moverse a Sevilla, aeropuerto mayor y no deficitario que sólo está a una hora de trayecto, trasladar las operaciones de San Sebastián a Bilbao (a una hora, aeropuerto mayor y que produce ganancias), el de La Coruña y Santiago (a menos de una hora)… Aunque quizá esto sería en caso de máxima alerta por los números rojos y no tenta ningún sentido hacerlo actualmente.

Las combinaciones y opciones son varias, y debería comenzar a ejecutarse algún tipo de acción en este sentido. La actual red aérea de AENA es extremadamente deficitaria y precisamente por ello se ha llegado al punto de tener que privatizar parte de la compañía y dejar aeropuertos en régimen de concesión… Sin embargo, la situación sigue extendiéndose y cada vez de forma más descarada: Sólo tenemos que acordarnos del Aeropuerto de Ciudad Real, afortunadamente fuera de la red de AENA pero que fue participado por una Caja de Ahorros que acabó en quiebra, Caja Castilla La Mancha, o mirar al futuro Aeropuerto del Castellón, que se inagurará en Enero de 2011 sin vuelos… pero con una estatua de Fabra que tendrá una altura de 24 metros.

¿Hasta dónde vamos a llegar antes de cortar de raíz?

>> Puedes ver el gráfico cabecera de la imagen en un tamaño superior descargándotelo en formato PDF desde aquí: RedAENA.pdf

Posted on by David Fernández in Economía 10 Comments

¿Quién controla al controlador?

Hace unos años, AENA y nuestro espacio aéreo no tenían el nivel de vuelos anuales que tienen ahora. El turismo en nuestro país, afortunadamente, se ha incrementado en los últimos tiempos. El número de controladores aéreos, en cambio, sigue siendo el mismo.

A principios de año su situación laboral era la siguiente: tal y como estipulaba su convenio, tenían 1200 horas al año de jornada. Al no haber plantilla suficiente para cubrir todos los turnos tenían que trabajar horas extra (siempre voluntarias). Dichas horas extra se pagaban realmente bien, de ahí los sueldos tan elevados que comentaba Blanco, pero no olvidemos que era una situación propiciada por ellos mismos, porque esas horas había que hacerlas sí o sí por la falta de plantilla. El 5 de febrero, se anula el convenio mediante un decreto, elevando la cantidad de horas a 1670 con reducciones de sueldo de hasta el 40%. Alguien de Fomento no aprobó las matemáticas en su día y resulta que siguen siendo horas insuficientes para cubrir con la plantilla de controladores vigente todos los turnos establecidos. Además el 15 de abril se convierte en ley y los controladores de más de 57 años ya no pueden ejercer. Es decir, se merma la plantilla. Como consecuencia de la aplicación de la ley se eliminan reducciones de jornada y se niegan permisos de lactancia. Se comienza a trasladar forzosamente a trabajadores a otras ciudades con carencias de plantilla. Se anulan vacaciones con días de antelación. Algunos controladores llegan a trabajar hasta 29 y 30 días en un mes.

USCA, el sindicato mayoritario representante de los trabajadores, denuncia en verano la situación previniendo de que las horas se agotarán paulatinamente en los diferentes centros y torres de control. Se producen algunos intentos de acercamiento pero ni Fomento ni AENA proponen soluciones, no contratan ni forman nuevos controladores y el tiempo se agota. Mientras tanto hay rumores sobre la próxima privatización de AENA. Llega la primera semana de diciembre y en algunos centros de control gallego se agotan las horas estipuladas para trabajar, lo que provoca en último término el cierre del espacio aéreo gallego.

Fomento debe echar las cuentas que tendría que haber echado antes de que se produzca la situación de Galicia y encuentra una supuesta solución, casualidades de la vida, coincidiendo con el puente más importante del año. Decide aprobar un Real Decreto Ley, el 3 de Diciembre que aumenta las horas a 1840. No sólo eso, sino que estipula que las horas de enfermedad, baja maternal, etc… no contabilizan para el cómputo de las 1840. Es decir, todo aquel trabajador que haya disfrutado de esas horas de baja y/o permiso, deberá ‘recuperarlas’ de aquí a final de año, lo que significaría para algunos cubrir turnos de día/tarde/noche, pudiendo incluso superar las 2000 horas. Se dice que los controladores aéreos son unos privilegiados y que trabajan menos que los europeos, cuando éstos tienen de media 1400 horas.

¿Toda esta información que me llega a través de la red es cierta? ¿Quién miente aquí? ¿A quién debemos exigir responsabilidades? ¿No deberían haberse tomado acciones hace meses para no sobresaturar de trabajo y presión a unos trabajadores que tienen que desempeñar sus labores con un 110% de atención? Hay actas de reuniones de hace por lo menos un par de años en las que se pide que se formen nuevos controladores. No han salido nuevas convocatorias desde 2006.

Todos estamos de acuerdo que lo que hicieron los controladores el viernes no estuvo bien, supuso gran perjuicio para los ciudadanos, para el turismo, para negocios hosteleros y sobre todo para ellos mismos, que ponían en peligro su carrera, su patrimonio, incluso su integridad física si tenemos en cuenta las amenazas que algunos usuarios les han hecho. Pero por eso mismo, debían tener razones de peso para actuar así. Se les cruzaron los cables, sí, pero fue una reacción perfectamente comprensible si tenemos en cuenta la presión que llevan sufriendo tanto tiempo y la estocada que se les dió el viernes. Si yo me encuentro en mi puesto de trabajo y me informan de que tengo que recuperar las horas de mi baja por estar hospitalizada durante un mes, o las horas por haber solicitado un permiso de lactancia, o para acudir al entierro de un familiar, dudo mucho que me encuentre en condiciones de desarrollar correctamente mi trabajo. Más aún si éste se basa en mantener la cabeza fría y dirigir el tráfico de unos 40 aviones a la hora. ¿Por qué no convocaron una huelga legal? Porque fue una reacción espontánea de cada trabajador derivada de lo que he expuesto y porque si nos ponemos en antecedentes, los trabajadores no tenían esperanzas de que se les dejase convocar tal huelga. En la pasada huelga general, los dos sindicatos mayoritarios del país, pactaron con Fomento unos servicios mínimo del 75%-110%, no creo que eso sea tener la posibilidad a una huelga digna.

No me importa el sueldo que cobren. No me valen los argumentos sobre los 4 millones de parados y la crisis que sufre el país. Cualquiera de esas afirmaciones no justifica que estos señores puedan perder sus derechos laborales porque cobren mucho.  Tampoco justifica que se les pueda insultar o amenazar de muerte. Hay que buscar los culpables de esta situación. Ellos lo son de lo ocurrido el viernes, que esperemos que nunca más vuelva a ocurrir, y tendrán que acatar las consecuencias legales derivadas, pero no son los que generaron el problema, por lo tanto los responsables primeros deberían asumir la misma carga legal. Como usuaria del transporte aéreo quiero que se llegue hasta el fondo del asunto y se aclare por qué a las personas que vigilan el espacio aéreo se les provoca de esta manera y se pone en peligro mi seguridad por unos turnos abusivos.

Posted on by Pilar Hidalgo in Colaboraciones, Economía 92 Comments